Como hacer un trío: la guía DEFINITIVA

Publicado por Nicoletta en

Para mucha gente hacer un trío es algo únicamente visto en las películas, una mera fantasía. Sin embargo, con algo de planificación y preparación, siempre será posible hacer de esa fantasía, una realidad. ¡Aquí te explicamos cómo!

Hacer un trío: ¿Por dónde empezar?

Hacer un trío es una de las fantasías sexuales más comunes, más replicadas y más vistas en las películas; y eso también te traslada el deseo y la curiosidad de probarlo alguna vez; y es completamente normal!

Tanto en hombres, como en mujeres. No hay distinción de sexo a la hora de tener ganas de probar a hacer un trío.

La imagen mental más habitual que tendrás seguramente sean dos hombres y una mujer, o al revés, dos mujeres y un hombre. ¡Pero no son las únicas combinaciones posibles!

A tener en cuenta

Varios consejos antes de hacer cualquier trío, es de en la medida de lo posible no ingerir alcohol ni drogas, o al menos, lo más sobrio/a posible.Recuerda que el alcohol no sólo puede dificultar la erección del pene sino también puede producir sequedad vaginal; que podría provocar que una situación de placer se convierta de molestias y dolor.

También de tener tu expectativa de que "no todo sale según lo planeado”. Esta experiencia de adultos, se puede aplicar a cualquier relación sexual. Todos nos calentamos y cogemos el sexo con ganas, pero a veces se tuercen las cosas y es lo más habitual del mundo (y no tiene por qué ser malo). Pero quien no arriesga, no gana.

Recordad que siempre es recomendable usar protección, más todavía si mantenemos relaciones sexuales con distintas parejas. Siempre que haya penetración, tened a mano más preservativos de lo habitual, ya que quien penetre, cada vez que quiera alternar de pareja, tendría que cambiarse el condón para evitar transmisión de ETS.

Los juguetes sexuales, el lubricante y limpiadores pueden ser buenos complementos para hacer el trío, ¿Doble penetración? ¿triples orgasmos? Todo es posible, pero de nuevo, aseguraros de limpiar bien los juguetes si van a ser utilizados por más de una persona.

Hacer un trío: ¿Con o sin pareja?

¡Es indiferente! Puede parecer al principio que disfrutando de la soltería es la situación más propensa para probar a hacer un trío, pero si como pareja habéis hablado de hacer un trío, quiere decir que tenéis la mente abierta en cuanto a vuestra sexualidad, que sabéis diferenciar sentimientos de placer.

¿Celos? ¿Envidia? ¿Malestar? Como todo, es fácil decir “Ojalá hacer un trío”, pero como bien dice el refranero, “Del dicho al hecho hay un trecho”. No todo el mundo está dispuesto a compartir su pareja con una tercera persona ajena a la relación y por ello, es fundamental que madure la idea si os lo proponéis.

Follar con la pareja es distinto que hacerlo con una tercera persona. Pensad que con sentimientos de por medio: con amor y cariño, la sensación es distinta a la del placer sexual, que se limita a lo puramente carnal. 

¿Con quién hacer un trío?

Además de con quien hacer un trío, seguro que te has preguntado ¿y cómo se lo planteo?. Bien, aquí vamos a tener distinción en función de si estás con o sin pareja.

Disfrutando de la soltería

Si estás sin pareja, la opción más fácil y habitual es hacerlo con personas desconocidas, con las que no tienes ninguna vinculación ni atadura emocional con ninguno de los participantes.

Será relativamente simple: si os compenetráis, ¡genial!; si no, ¡hasta luego!  Se dejan fuera los malos rollos y a centrarse en disfrutar.

Ahora bien, aunque a muchas personas les funciona, normalmente involucrar a amistades en los tríos no suele salir bien; pues puede surgir una vinculación emocional que antes no estaba (o que incluso, le gustes pero hasta ahora no te lo habría declarado). O si funciona bien, lo mismo después del trío, acabáis tomándoos unas cañas en alguna terraza!


Ya si incluimos en la ecuación a alguien que ha sido tu anterior pareja, el resultado puede ser aún más catastrófico. Os podéis escudar bajo la excusa de que “Ya no somos nada y ya no hay sentimientos”, pero suele ser muy muy habitual que una de las dos personas siga sintiendo algo por la otra; y eso, en vez de terminar en disfrute y excitación, suele desembocar en grandes malentendidos y situaciones tremendamente incómodas.

Un trío con pareja

Como os decíamos antes, una vez tengáis claro que queréis probar a hacer un trío, queda encontrar a la tercera persona. La apuesta que menos problemas pueda dar seguramente es intentarlo con una persona desconocida; salvo que conozcáis a alguna persona de vuestro círculo de amistad que sepáis que tiene una sexualidad abierta y creáis que podría funcionar.

No te preocupes por la pregunta, la reacción de la tercera persona siempre será de sorpresa, independientemente de que acepte o no. 

Para hacer un trío, la comunicación es principal

Cuando ya tienes pensado con quiénes hacer el trío, lo mejor es que quienes participéis tengáis comunicación entre vosotros, que lo hacéis por voluntad propia y no por presión.

Después de que lo habléis y estéis de acuerdo, el siguiente paso es definir las reglas del juego: ¿Qué se puede hacer? ¿Qué está prohibido? ¿Qué límites tendremos?

Un ejemplo de ello es si está permitido el sexo anal, si algún participante no le excita algún tipo de postura, si los besos se permiten, si algún fetiche no gusta, etc. Incluso, si está o no permitida la penetración. ¡Un trío sin penetración puede ser más intenso de lo que pensáis!

También es recomendable hacer saber que si alguien se siente incómodo, decirlo para no forzar la situación, un simple “Ey, ¿podemos ir un poco más despacio?” puede ser suficiente. Ten en cuenta que los tres estáis para tener placer de forma conjunta! no para usar a nadie como juguete sexual. “Hay que dar, hay que recibir.” 

Ya hemos hecho el trío, ¿ahora qué?

Ahora queda de nuevo, volver a hablarlo entre todos. ¿Cómo ha ido? ¿Qué cosas han gustado? ¿Os habéis sentido cómodos? ¿Qué os ha molestado? Intercambiar impresiones de la experiencia con tu pareja siempre es enriquecedor y ayudará a eliminar juicios de valor, celos o que pueda afectar negativamente a vuestra relación. Y con la tercera persona también (más cuando hay relación de amistad).

No nos cansamos de reiterar que es fundamental la comunicación. Si por ejemplo la experiencia no te ha gustado, puedes poner en común aspectos que no te hayan encajado y mentalizarte de que la próxima vez será más placentero; o no repites. Pero siempre, ¡comunicación!

También puede ocurrir, que ver a tu pareja disfrutar del sexo con otra persona acabe excitándote, ¡lo cual es en absoluto malo! 

Desde luego, seguramente sea una experiencia que no te dejará indiferente.