Felacion: la guia de como hacer una MAMADA top

Publicado por Nicoletta en

Que mejor manera de resumir esta guía que con "felación" ¿no?. Vamos a resumiros en una guía de como hacer una buena mamada. Con estos apuntes y algo de práctica, ¡haréis las mejores felaciones!.

Guía de como hacer una buena mamada

¡Empecemos por el principio! para hacer una buena mamada hay que entender que el placer no va en un solo sentido. Con esto querecemos decir que no se trata si la mujer hace la felación y el hombre la reciba, ¡sea este el único que goce!

Esto es un gran error y va a suponer una falta de motivación o pasión en el acto, lo cual puede acabar en una experiencia poco placentera (para ambos).

De entrada podemos decir que es el punto MAS IMPORTANTE. Hay que disfrutar para hacer las mejores felaciones.

Como hacer una buena felación (y disfrutar haciéndola)

Normalmente las cosas que disfrutamos tendemos a hacerlas mejor, ¡una felación no iba a ser excepción! Por eso, para hacer bien y rozar la excelencia, tenemos que aprender a disfrutar haciendo las cosas.

Aprender a disfrutar del momento, que el placer sea mútuo, con pasión y siendo golosa, va a suponer un salto en el éxtasis de la relación sexual.

Te contamos todo esto porque seguramente no sabías que los hombres disfrutan más cuando ven a su pareja o amante disfrutar de su pene, ¿a que no te lo habías planteado? ¡pues es así!

Si mientras le practican sexo oral, el hombre ve o percibe que la mujer está disfrutando con la práctica, se convierte automáticamente en una buena mamada. ¡Los hombres se excitan mucho al ver esto!

Es por esto, que en esta guía consideramos imprecindible disfrutar al hacerlo, el placer será más que mútuo.

¡Vamos con los pasos de la guía!

Pasos y consejos para hacer una mamada TOP

Tras mostraros cual es el mejor consejo para hacer una mamada, vamos a daros otros ocho tips, consejos o pasos para perfeccionar vuestra técnica de felación.

Mamada ensalivada, ¡mucho mejor!

Para practicar una buena mamada, el pene debe estar bien húmedo. Recordad que a diferencia de las vaginas, ¡no se lubrican solos!. Existen varias maneras de lubricar el pene: poniendo saliva en tu mano y frotándola, directamente con la boca o empleando un extra de lubricante además de la saliva. Te recomendamos que evites escupir, a menos que le guste... ¡porque no a todos les gusta que les escupan!

Pues bien, empieza por aquí, asegúrate de que el pene esté bien húmedo, bien sea con saliva, con algo de lubricante o ambas. Recuerda que hay lubricantes con sabores y son totalmente seguros.

Este primer paso es importante para evitar irritar las zonas más sensibles del pene.

Suave, poco a poco

Empezar una felación de forma suave es clave. Tras conseguir que el pene esté húmedo, inicia este increíble masaje oral poco a poco. De esta manera conseguirás que tanto el hombre como su pene se vayan acostumbrado a la subida de intensidad del momento.

Toda buena mamada incluye lametones, besos... que recorran cada milímetro del miembro viril. Ten cuidado con los dientes y ¡no muerdas! no es el momento ni lugar donde pegar un buen mordisco, ¡duele y corta el rollo!

Sé amable y cariñosa con el pene de tu pareja, tamibén es parte de la persona que has elegido amar.

Házselo saber

Los hombres y su ego... ¡y su pene! hazle saber que te encanta, lo deseas y sientes un impulso imparable que hace que te lo lleve a boca.

No hace falta llegar a un nivel que parece que estéis rodando porno, pero en pareja hay que dejar de lado la timidez y ¡lanzarse a por todas!

Enmedio de este éxtasis, hay diferentes formas de enseñarle que estás disfrutando tu también. Puedes mirarle a los ojos, hacer algún ruido o gemido... ¡tú eliges! seguro que el encanta.

No obstante, la sinceridad es clave, asi que no finjas, puede irse todo al traste.

No pares y conocelo bien

Cada pene es un mundo, ¡también el hombre que lo porta!. Debes conocer que partes le gustan más a tu chico, preguntale y hazte una maestra de la felación.

Igual que a nosotras, a todos no les gusta lo mismo, hay cosas en común pero cada uno tiene sus preferencias.

A algunos hombres les gusta que les besen o les chupen los testículos, en cambio hay otros que no e incluso les puede llegar a molestar. ¡Otros se excitan si les introducen un dedo en el ano mientras reciben la mamada! Para gustos, colores.

Compartiendo experiencias y probando nuevas sugerencias incluso encontréis un punto erógenos que no sabíais. ¡No seas tímida y proponle nuevas cosas!

Boca y manos a la obra

Combinar la boca y las manos para hacer una mamada, puede suponer la gran diferencia. ¡Te cuento! Dado que el pene no tiene la misma sensibilidad en toda su longitud, combinar zonas con más presión y zonas con menos, es lo ideal.

En su base tolera más presión, sin embargo en la zona del glande no, aqui hay que tratarlo con cariño. Por lo tanto, combinar el uso de las manos y la boca, es la clave para un placer de otra liga.

Esta combinación puede ser similar a una masturbación mientras se la estás chupando, ¡a muchos les encanta!

Así que, te invito a que combines besos y tremendas lamidas (como si te comieses el mejor helado que has probado nunca) con la acción manual.

Fíjate en sus reacciones

A veces el lenguaje corporal es un gran aliado (o nos traiciona). Fíjate en como reacciona según tus acciones. Explora todo su pene, juega con él, disfrútalo... pero ten presente como son sus reacciones, así te podrás centrar en lo que más placer le da (y seguro que esto te pone a mil).

Esto lo podrás ver enseguida, bien mirándole a los ojos o como se mueve. El lenguaje corporal es la clave en estos momentos, donde las palabras se hacen complicadas de articular. Es posible que si algo no le gusta, tense las piernas o haga algún movimiento rápido.

No obstante, aprender a leer estas señales es importante para entenderse en la cama, ¡a estudiarse se ha dicho!

No actúes como una máquina

¡En la variedad está el gusto! al igual que en un cunnilingus no nos gustan las cosas repetitivas, ¡a ellos más de lo mismo!

Sigue las pautas de esta guía y ve introduciendo cambios poco a poco durante la mamada. Empieza lento, suave, explora... mira sus reacciones y sube el ritmo e intensidad.

Al igual que en el sexo convencional, los cambios de ritmo en el sexo oral son muy necesarios y placenteros. Acelera, frena, sube el ritmo, baja de nuevo... ¡vuélvelo loco! Disfruta junto a él.

Ya sabes, el disfrute está en manos de tu boca.

Comunicación, Marge, comunicación...

Al contrario de lo que recomienda nuestro amigo Homer, cuanta más comunicación, mejor. Aunque son momentos de pocas palabras, trabajar la comunicación no verbal (entendiéndonos con palabras cuando haga falta) será clave.

Es fundamental para saber que os gusta a ambos y disfrutar los dos de la experiencia. Con esto evitais constantes pruebas y errores, aunque de todo se aprende, no renuncies a equivocarte de vez en cuando.

Experimenta y pregúntale si le gusta, sé directa y pierde la timidez. ¡Seguro que lo pone todavía más!

Claves para una buena mamada, el resumen

Recapitulando nuestros consejos, podemos hacer un resumen de las claves para una buena mamada.

  1. Aprende a disfruta tú también. Grábate esto a fuego puesto que es la base y lo más importante
  2. Lubricación, suavidad. Aplica saliva o lubricante para evitar irritaciones
  3. Descubre que zonas excitan más a tu chico
  4. Rompe el patrón, no seas un robot. Cambia de ritmo y gradúa la intensidad según el momento y reacciones.
  5. Mide, observa. Lee su lenguaje corporal y ¡a disfrutar!

Hasta aquí nuestra guía sobre felaciones. Si queréis añadir juguetes a vuestra relación, echadle un ojo a nuestro juguetes sexuales favoritos.